Pueden ser metros o miles de kilómetros, pero la distancia, en realidad no se mide, se siente; y para ese vacío que nos absorbe no hay ecuación posible. Separados. Aislados. Cada uno en el pequeño mundo de su habitación escapando de ese otro mundo ajeno […]
Un sorbo a la taza caliente que sostengo entre las manos. El marco de la puerta sobre el que me apoyo, el calor en la palma de las manos y mientras baja a mí estómago. La cama, revuelta, cubierta por la sábana fina de luz […]
Tú sientes que un monstruo aparece. A veces. No siempre esperado, no siempre por sorpresa. Yo me comí otro monstruo. Uno que entre el tuyo y tú creasteis. Uno que me devoró por dentro.
Acabó cuando se le acabaron las fuerzas. No lo detuvieron ni la conciencia ni el remordimiento. Mucho menos la compasión. Se incorporó y buscó algo con lo que secarse las manos. De un contenedor colgaba una camiseta vieja, sería suficiente. La cogió y quitó con […]
Huele a café, huele a pan tostado, huele a sonrisas y a conversación. Desde la escalera, huele. Un desayuno de una mañana de verano, sin prisas, con pausas.
Feliz con un amor que no existe. Un amor que está más allá de lo imposible. Feliz con la idea de que la felicidad estará en otro lugar. Lejos o cerca, da igual. Pero feliz con la ausencia que sé que la imposibilidad traerá inevitablemente. […]
Frente al calor de una hoguera de recuerdos, hacemos el amor infinito. Es el sexo ese que une tras el drama, como en el cine; pero en el cine los héroes se aman tras huir, correr, saltar y ser heridos de bala. Nosotros solo nos […]
Es como salir de viaje y parar porque sientes que te has dejado el gas abierto. Es como llegar a la estación y analizar la fecha del billete pensando que puedes haberte equivocado de día para ir a la estación. Ese ir a hacer y […]
Sábado. La cocina huele a pan tostado. Y a zumo naranja. Salimos a la terraza y nos sentamos a la mesa, con aguacates, pulpa de tomate, el salero, aceite… Hoy no hay huevos revueltos, pero si la fruta habitual.
Había una vez en Inglaterra una niña que vivía en la casa de dos campesinos. Le habían puesto de nombre Luna, porque el día en que se la encontraron en la puerta de su casa, en una cesta, la Luna brillaba llena. Ella no sabía […]