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Ausencia

Tempus

Frente al calor de una hoguera de recuerdos, hacemos el amor infinito. Es el sexo ese que une tras el drama, como en el cine; pero en el cine los héroes se aman tras huir, correr, saltar y ser heridos de bala. Nosotros solo nos […]

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Eso que está ahí

Es como salir de viaje y parar porque sientes que te has dejado el gas abierto. Es como llegar a la estación y analizar la fecha del billete pensando que puedes haberte equivocado de día para ir a la estación. Ese ir a hacer y […]

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Carta a una ex

Se acaba el año y te escribo. Ya sabes cómo soy, escribo y mezclo realidad y literatura. Pero sé que sabrás ver que todo es sincero y podrás encontrar lo que te digo a ti y solo a ti. Al fin y al cabo, me […]

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Noche en blanco

Cama desierta No puedo dormir. No tengo tu cabeza en mi pecho y tu pelo entre mis dedos. No tengo tus sueños ni estoy en ellos. No tengo el olor de tus sábanas perfumadas con el sexo cometido nada más tocarlas. No puedo dormir.

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No sé si te ha pasado

Ese momento, a pocos centímetros uno del otro, en que sus ojos son lo más maravilloso que conoces. Ese momento, uno junto a otro, en que algo te hace sonreír, te giras para ver si a ella también y descubres que te mira sonriendo.

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Fe de erratas

A mi correctora

«Corriges lo que ves, señalas los errores, les dices que así no es pero ellos argumentan que los estás cambiando.»

corregir

En el suelo un puñado de lápices, bolígrafos de diferentes colores y algún rotulador incluso, que ha rodado desde la cama. Y nosotros fuimos los papeles que ahí se marcaron, se subrayaron y también se tacharon, entre las sábanas y las discusiones sobre forma o hasta el fondo.

Me cogiste siendo apenas un borrador y pasaste páginas conmigo. De mí sacaste algo bueno, alguna cita incluso. En mí dejaste borrones y tachones pero también mejores palabras, mejores besos, muchas verdades y más de un atrevimiento.

Y vienes ahora y me ves y la portada ha cambiado y mis textrañas te parecen cambiadas, diferentes. Pulidas. Como las dejaste, pero pasadas a limpio.

Me miras.

Y yo te cojo la mano y pongo tu índice sobre las erratas que aún contengo, señalado una a una. Imperfecto, pero mejor que antes de ti.