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Relato corto

Amanecer

Un sorbo a la taza caliente que sostengo entre las manos. El marco de la puerta sobre el que me apoyo, el calor en la palma de las manos y mientras baja a mí estómago. La cama, revuelta, cubierta por la sábana fina de luz […]

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Redes

Acabó cuando se le acabaron las fuerzas. No lo detuvieron ni la conciencia ni el remordimiento. Mucho menos la compasión. Se incorporó y buscó algo con lo que secarse las manos. De un contenedor colgaba una camiseta vieja, sería suficiente. La cogió y quitó con […]

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Luna

Había una vez en Inglaterra una niña que vivía en la casa de dos campesinos. Le habían puesto de nombre Luna, porque el día en que se la encontraron en la puerta de su casa, en una cesta, la Luna brillaba llena. Ella no sabía […]

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Rosa

A veces la gente se casa. Yo no lo entiendo del todo, pero el hecho es que hay bodas. Y a cierta edad, ya hay al menos cada año un amigo que se casa. En mi caso, este año ya he ido a tres bodas. […]

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Primavera mortecina

Ha salido a pasear. Necesitaba respirar, huir de las cada vez más pequeñas paredes de su casa que parecían haber encogido a medida que caía la noche. Ha salido a pasear o tal vez a escapar. La temperatura baja como baja la luz y las sombras crecen tanto […]

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Despedida

El dolor me hace vomitar un alma ensangrentada. Y de mi espalda brota un par de las rompiendo mi carne, se extienden al sol para demostrar que no son alas sino ramas de un viejo árbol muerto, no son la puerta del cielo sino el anclaje a la tierra. Un grito desgarra mi garganta, se hunden mis raíces en la tierra y de mis ojos brotan chorros de luz que se extinguen dejándome ciego. Siento en mi piel el viento gélido y el hielo cortándome, puedo oír en el aullido del viento el eco de mi grito enquistado entre miles de voces sollozantes, gemidos y gritos. Ni puedo llorar, las lágrimas congeladas se me clavan en la pupila…

No puedo

No puedo respirar el aire.
No puedo sentir el calor.
No puedo usar mi voz.

Abro la boca como un pez tirado al suelo y brota una mezcla de gemido y aullidos que se baña con las lágrimas que caen de mis ojos.
Duele como nunca ha dolido.
Arcadas que golpean un estómago vacío desde hace días.
Recuerdos.

Consejos que no atiendo, voces que no escucho y sólo tu mirada en mi cabeza, tu voz en mi cabeza, tus palabras en mis venas envenenando cada célula de este cuerpo. Un trozo de carne que busca agotarse para dejarte de lado, materia inerte que quiere que acabe ya el proceso de descomposición.

Porque si pudiera me arrancaría el corazón y lo aplastaría contra el suelo.
Porque si pudiera mataría este alma enamorada sin remedio.
Porque si pudiera te olvidaría…

… pero no es así.

A la noche no le importas

«A la noche no le importas una mierda». Levantó la cabeza sintiendo gotas de sudor frío que le caían por la frente, buscando la cara que decía esas palabras. Sentía en la palma de su mano el frío de la pared en la que se […]

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Más allá

Respira hondo. Más allá de sus párpados cerrados siente el sol y sobre la piel una suave brisa que alivia el calor. En el aire capta su aroma. Mueve la mano unos centímetros hacia la derecha y ahí están los dedos de ella, esperando para […]

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Toxicidad

  Mírate al espejo. A los ojos. Visualiza a tu alrededor a esas personas que han estado o todavía están cerca de ti. ¿Ves las heridas? ¿Ves las expresiones de dolor? Seguro que también puedes ver los espacios vacíos que han dejado quienes ya no […]

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